Acerca de nuestro enfoque: Terapia intuitiva integral

Si bien hay múltiples abordajes terapéuticos, disciplinas, recursos intelectuales y emocionales que componen el enfoque de  Terapia para México, la Terapia Intuitiva Integral tiene, sin duda, un lugar preponderante.

 

Lo que distingue a la Terapia Intuitiva Integral de otros abordajes terapéuticos es justamente la integración de múltiples dimensiones de la experiencia humana como el fundamento del abordaje: cuerpo, mente, emociones y conciencia trabajan simultáneamente en dinámicas terapéuticas para logar un resultado de mayor efectividad y eficiencia.

El abordaje es intuitivo en tanto que ni depende, ni opera desde una metodología preestablecida; es decir, la estructura y la dirección del trabajo llevado a cabo emergen espontáneamente de acuerdo con las necesidades reales de las personas en el momento mismo de la sesión, sean en contexto individual, de pareja, de grupo.

Por su naturaleza integradora  las emociones son el punto de partida y el enfoque central de esta práctica terapéutica, aún cuando se trabaja también con mente, cuerpo y conciencia y por ello, nuestro trabajo es centrado en emociones.  Es la emoción la que conecta el cuerpo y la mente, el pensamiento y la sensación, el pasado y el presente, el impulso y la acción, la contención y la expresión, la biología y la biografía. La emoción es la clave para comprender y sanar lo que aqueja a la persona, pareja o sistema; es el camino por excelencia para acceder a nuestra sombra y a nuestros puntos ciegos. Se trabaja entonces con cuidado y precisión con todas las emociones, para permitir un acercamiento en un entorno seguro, hasta acceder al corazón mismo de la emoción que surge. Tanto en nuestro trabajo terapéutico como en nuestros entrenamientos, nos sintonizamos con las emociones para permitirles emerger, darle sentido a nuestra experiencia, y guiarnos en los procesos de sanación.

El enfoque es también relacional, pues opera desde un contexto de profunda conexión con el otro, priorizando el iluminar y nutrir de manera sana las conexiones entre nosotros y los otros, así como entre varios aspectos de nosotros mismos. Reconocemos que establecer relaciones sanas y seguras es lo que posibilita los procesos de sanación, y honramos la relación terapéutica como el recurso fundamental para llevar a cabo este trabajo.

Finamente, es íntima porque su énfasis en la relación está arraigado en la cercanía con todo lo que nos constituye—no sólo en nuestra relación con el otro, sino con cada emoción, con nuestra propia luz  y nuestra propia sombra para que lo personal, interpersonal y transpersonal en nosotros pueda ser honrado y trabajado.

Todo esto, contenido dentro nuestra integridad esencial, es lo que la Terapia Intuitiva Integral ofrece.